Escondida en el corazón del Barranco del Laurel, esta finca ha sido testigo de generaciones de trabajo, silencio y conexión con la tierra. Lo que comenzó como un refugio agrícola humilde ha sido restaurado con respeto para convertirse en una auténtica casa rural canaria.
En 2024, tras una renovación integral, la finca renació, conservando sus arcos de piedra, sus cuevas y su estructura original, mientras incorporaba la calidez y el confort de un hogar que acoge.
A 826 metros de altitud, dentro de la Reserva Natural de Doramas, Los Arcos del Laurel es hoy un proyecto familiar, ecológico y consciente, que invita a reconectar con lo esencial. Aquí se vive con sencillez, se cultiva con respeto, y se comparte con intención.
Rodeada de laurisilva, eucaliptos y árboles frutales, cada paso es una invitación a observar, respirar y escuchar.
No hay piscina, por elección. Valoramos cada gota. El agua aquí nutre a las personas, las plantas y los animales.
Recibirás fruta ecológica como bienvenida, y en ocasiones podrás compartir una comida casera elaborada por la familia.
Hay animales, huertos y productos, pero no hay talleres ni espectáculos. Solo vida real, sencilla y compartida.
Los más pequeños pueden explorar, recoger huevos, ayudar en el jardín o simplemente jugar libremente entre barro, árboles y flores.
Sin distracciones tecnológicas, para volver a conectar con tu entorno y contigo mismo.
Saboree la tradición de comer al aire libre con nuestro horno canario y nuestras barbacoas.
Aparcar con comodidad y seguridad dentro de la urbanización.
Desde senderismo hasta yoga, viva experiencias auténticas a su propio ritmo.
Terrazas, columpios y rincones especiales para desconectar rodeado de naturaleza.
Compre o pruebe mermeladas, fruta y otros productos elaborados con ingredientes de la granja.
Estamos aquí para hacer su estancia más cómoda, con una atención cercana y flexible.
Disfrute cada mañana de alimentos frescos y ecológicos, cultivados en nuestra propia granja.